El Tribunal General de la Unión Europea desestimó el desafío legal de Apple el miércoles, consolidando la designación de la compañía como guardián bajo el DMA. Apple había argumentado desde 2024 que sus cinco App Stores (que abarcan iPhone, iPad, Mac, Apple TV y Apple Watch) no deberían contar como un único servicio de plataforma central sujeto a las estrictas regulaciones tecnológicas de Bruselas. El tribunal no estuvo de acuerdo. iOS también permanece etiquetado como una plataforma de entrada, lo que significa que Apple debe permitir que los servicios competidores interoperan con su sistema operativo les guste o no. La etiqueta de guardián no es solo una obra teatral burocrática. Lleva implicaciones serias. Apple ahora enfrenta obligaciones obligatorias que destruyen su modelo de negocio: no favorecer a Apple Music sobre Spotify en los resultados de búsqueda, no combinar los datos del usuario de la App Store con iCloud sin consentimiento explícito, y soporte obligatorio para tiendas de aplicaciones alternativas en iOS. El DMA apunta explícitamente a empresas con ventas anuales en la UE superiores a €7.5 mil millones o capitalizaciones de mercado por encima de €75 mil millones, junto con más de 45 millones de usuarios activos mensuales y 10,000 usuarios empresariales anualmente en el bloque. Apple superó cada umbral fácilmente. Apple también intentó que iMessage se clasificara de manera diferente, desafiando su designación como un servicio de comunicaciones interpersonales independientes del número (NIICS), lo que sometería a la aplicación de mensajería a las regulaciones de telecomunicaciones de la UE. El Tribunal General dictó que el desafío era inadmisible, lo que significa que ni siquiera escuchará argumentos en ese frente. El efecto práctico: iMessage podría enfrentar requisitos de interoperabilidad con plataformas de mensajería rivales, aunque los plazos de ejecución siguen siendo inciertos. El fallo llega mientras Apple ya está navegando desastres de cumplimiento del DMA. Su respuesta inicial para permitir tiendas de aplicaciones alternativas en Europa desencadenó una reacción tan feroz que incluso la Comisión Europea la llamó cumplimiento malicioso. Apple propuso estructuras de comisiones y tarifas tecnológicas básicas que habrían hecho que la distribución alternativa fuera económicamente suicida para la mayoría de los desarrolladores. Bruselas amenazó con acciones de ejecución, forzando a Apple a revisar sus términos múltiples veces durante 2025 y principios de 2026. Esta derrota judicial cierra la última ruta de escape legal de Apple del estatus de guardián. La compañía aún puede apelar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el órgano judicial más alto de la UE, pero eso es una jugada desesperada con bajas probabilidades de éxito. El razonamiento del Tribunal General sigue de cerca la lógica original de designación de la Comisión de 2023, lo que sugiere que la base legal es sólida. Apple ahora enfrenta una elección binaria: cumplimiento genuino con las obligaciones del DMA o multas cada vez mayores que pueden alcanzar el 10 por ciento de los ingresos anuales globales por violaciones repetidas. A la escala de Apple, eso son decenas de miles de millones en posibles sanciones.