En abril de 2026, un F-15E Strike Eagle estadounidense fue derribado sobre el sur de Irán, lo que llevó a la eyección de sus miembros de la tripulación. Uno de ellos, conocido por el nombre en clave 'Dude 44 Bravo', sobrevivió y se escondió en una grieta en la montaña durante dos días mientras las fuerzas iraníes lo buscaban. Los métodos de rescate tradicionales, incluida la activación de un beacon de localización de sobrevivientes de combate, no lograron determinar su ubicación exacta. El avance llegó con el despliegue de una herramienta clasificada de la CIA llamada 'Susurro Fantasma'. Este sistema utiliza magnetometría cuántica para detectar las débiles señales electromagnéticas producidas por un latido humano. Al combinar esta tecnología con inteligencia artificial, la CIA pudo aislar el latido del piloto del ruido ambiental, localizándolo efectivamente desde aproximadamente 40 millas de distancia. El presidente Donald Trump y el director de la CIA, John Ratcliffe, confirmaron la operación, describiendo Trump como 'la búsqueda de una aguja en un pajar.' El uso exitoso de 'Susurro Fantasma' marcó un avance significativo en las operaciones de búsqueda y rescate, especialmente en terrenos remotos y hostiles. Sin embargo, los científicos han expresado escepticismo sobre las capacidades reclamadas de la tecnología, señalando que detectar un latido desde tal distancia requeriría superar desafíos técnicos significativos. A pesar de estas preocupaciones, el éxito de la operación ha resaltado el potencial de la magnetometría cuántica en aplicaciones militares. El piloto, después de ser localizado, fue rescatado por fuerzas estadounidenses que operaban encubiertamente en el espacio aéreo iraní. La misión involucró a cientos de personal y enfrentó desafíos operativos, incluyendo aeronaves que quedaron varadas y posteriormente destruidas. A pesar de estos obstáculos, todo el personal estadounidense regresó a salvo, y el piloto fue recuperado con éxito.