India está lidiando con una crisis climática en aumento, con 2025 siendo testigo de eventos climáticos extremos en 331 de los primeros 334 días del año. (unicef.org) Este aumento en los desastres inducidos por el clima ha llevado a inundaciones generalizadas, impactando particularmente a las comunidades marginalizadas que a menudo son las más vulnerables. Las inundaciones de 2025 afectaron a 4.9 millones de personas en todo el país, incluyendo 1.8 millones de niños. (unicef.org) Estas comunidades, que ya enfrentan desafíos socioeconómicos, ahora se enfrentan a la amenaza agravada del cambio climático. La falta de infraestructura adecuada, el acceso limitado a recursos y la preparación insuficiente para desastres agravan su situación. En respuesta, el gobierno indio, con el apoyo de organizaciones internacionales como el Banco Mundial, está implementando medidas para construir resiliencia contra el cambio climático. (worldbank.org) Las iniciativas incluyen el fortalecimiento de grandes represas, la conservación de aguas subterráneas y el aumento de la energía solar para reducir las emisiones de carbono. Sin embargo, estos esfuerzos a menudo pasan por alto las necesidades específicas de las comunidades marginalizadas. El impacto desproporcionado en estos grupos subraya la necesidad urgente de estrategias de adaptación climática inclusivas. Asegurar que las comunidades marginalizadas tengan acceso a recursos, educación e infraestructura es crucial para una reducción efectiva del riesgo de desastres. Sin intervenciones dirigidas, la brecha entre las poblaciones vulnerables y el resto de la sociedad continuará ampliándose. Abordar los desafíos que enfrentan las comunidades marginalizadas en el contexto del cambio climático no solo es una cuestión de justicia social, sino también una necesidad para la resiliencia general de la nación. Un enfoque holístico que integre las necesidades de todos los ciudadanos es esencial para el desarrollo sostenible y la preparación ante desastres.