En un giro conmovedor de los acontecimientos, Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, ha honrado los últimos deseos de Liv Perrotto, una paciente de cáncer de 15 años que falleció antes de poder conocerlo. Liv había dejado una lista escrita a mano de ocho preguntas para Musk, que su madre, Rebecca, compartió con el comentarista conservador Glenn Beck. Las preguntas iban desde indagaciones empresariales sobre los planes futuros de Tesla hasta intereses personales como el anime favorito de Musk y sus experiencias en Japón. La última pregunta fue particularmente conmovedora: Liv había diseñado un juguete de peluche llamado 'Asteroid' para la misión espacial Polaris Dawn y preguntó si podría convertirse en la mascota oficial de SpaceX. Musk respondió directamente a la publicación de Beck, respondiendo todas las ocho preguntas en orden. Confirmó que no planea hacer su propio teléfono, pero que planea expandir el Diner Tesla e introducir nuevos juegos. Musk compartió que su anime favorito es 'Your Name', una película de fantasía romántica japonesa, y señaló que ha estado en Japón varias veces, destacando a Kioto y al colectivo artístico teamLab como sus lugares favoritos para visitar. Con un simple 'OK' y una carita sonriente, Musk aceptó nombrar al peluche de Liv la mascota oficial de SpaceX, convirtiendo su última pregunta en un tributo duradero que honraba su imaginación. Rebecca respondió a las respuestas de Musk con un emotivo 'Desearía que ella estuviera aquí para ver esto.' Este acto de bondad ha resonado profundamente con muchos, mostrando un lado de Musk que a menudo se ve eclipsado por sus empresas. Sirve como un recordatorio de las conexiones humanas que la tecnología y las redes sociales pueden facilitar, incluso en las circunstancias más desgarradoras. La historia ha atraído una atención generalizada, con muchos elogiando a Musk por su empatía y capacidad de respuesta. También resalta el profundo impacto que las personas pueden tener en las vidas de los demás, incluso en interacciones breves. El legado de Liv, a través de sus preguntas y las respuestas que recibió, continúa inspirando y tocando corazones, demostrando el poder duradero de la bondad y la conexión humana en la era digital.