En las primeras horas del domingo 29 de marzo de 2026, la pandilla Gran Grif lanzó un ataque devastador en el barrio Jean-Denis de Petite-Rivière de l'Artibonite, una localidad central en la región del Artibonite en Haití. Miembros armados asaltaron la zona, incendiando hogares y dejando cuerpos esparcidos en las calles. Mientras que los informes policiales iniciales confirmaron al menos 16 fallecidos y 10 heridos, las organizaciones de derechos humanos han reportado un número de muertos significativamente más alto, con algunas estimaciones alcanzando al menos 70 muertos y 30 heridos. El Colectivo en Defensa de los Derechos Humanos también reportó que casi 6,000 residentes se vieron obligados a huir de sus hogares debido a la violencia. Este ataque es parte de un patrón más amplio de violencia de pandillas que está en aumento en Haití, particularmente en la región del Artibonite, que ha visto algunas de las peores violencias del país a medida que el conflicto de pandillas se extiende más allá de la capital, Puerto Príncipe. La pandilla Gran Grif, una de las más poderosas en la región, ha sido responsable de numerosas atrocidades, incluidos masacres, violencia sexual y desplazamiento forzado de civiles. Las Naciones Unidas han condenado el ataque, enfatizando la gravedad de la situación de seguridad en el país y exigiendo una investigación exhaustiva. La comunidad internacional también ha expresado su preocupación por la incapacidad del gobierno haitiano para proteger a sus ciudadanos, destacando la urgente necesidad de medidas de seguridad sostenibles y la persecución de los responsables de tales crímenes.