En una histórica sentencia el 8 de abril de 2026, Jasveen Sangha, conocida como la 'Reina de la Ketamina,' recibió una condena de 15 años de prisión por su papel en la muerte del actor Matthew Perry. Sangha, de 42 años, operaba una red de distribución de drogas desde su residencia en North Hollywood, suministrando ketamina a varios clientes, incluido Perry. Los fiscales destacaron la gravedad de sus acciones, señalando su 'fría respuesta a las muertes que ayudó a causar.' Perry, famoso por su papel como Chandler Bing en la serie de televisión 'Friends,' murió el 28 de octubre de 2023, a la edad de 54 años. Su muerte fue atribuida a una toxicidad aguda por ketamina, agravada por ahogamiento accidental. Las investigaciones revelaron que Sangha era una proveedor principal de la ketamina que llevó a la sobredosis fatal de Perry. Ella había suministrado anteriormente ketamina a otra persona, Cody McLaury, quien también murió de una sobredosis en 2019. El caso ha generado una atención significativa debido a la implicación de múltiples individuos en la muerte de Perry. Junto a Sangha, dos médicos, Salvador Plasencia y Mark Chavez, fueron implicados. Plasencia recibió una condena de 30 meses de prisión en diciembre de 2025, mientras que Chavez fue condenado a ocho meses de arresto domiciliario y servicio comunitario. Otras personas, incluido el asistente personal de Perry, Kenneth Iwamasa, y el director de televisión Erik Fleming, también han enfrentado cargos relacionados con la distribución de ketamina. La sentencia de Sangha se destaca como la más severa entre los acusados. Los fiscales federales habían recomendado una sentencia de 15 años, enfatizando la amplia gama de sus actividades ilegales y el profundo impacto de sus acciones. La decisión del juez refleja el compromiso del tribunal de responsabilizar a los individuos por sus roles en la crisis de los opioides y la trágica pérdida de vidas asociada a ella. El caso subraya el problema más amplio del abuso de sustancias y las responsabilidades de quienes están involucrados en la distribución de sustancias controladas. Sirve como un recordatorio contundente de las posibles consecuencias de la distribución ilegal de drogas y la importancia de una estricta aplicación de la ley para prevenir tales tragedias.