Un estudio innovador publicado en *Heritage Science* ha desenterrado evidencia sorprendente sobre las condiciones de salud en la provincia romana de Moesia Inferior, ahora parte de la Bulgaria moderna. Al examinar meticulosamente depósitos mineralizados en orinales de las ciudades antiguas de Novae y Marcianopolis, los investigadores han identificado huevos de parásitos intestinales *Taenia* sp., *Cryptosporidium* sp., y *Entamoeba histolytica* que prosperan en condiciones insalubres. Este hallazgo proporciona la evidencia mediterránea más antigua confiable de estos parásitos, ofreciendo una rara visión de los desafíos de salud pública que enfrentaron las regiones fronterizas del Imperio Romano. El enfoque interdisciplinario del estudio combinó datos históricos y arqueológicos con la paleoparasitología, un campo que estudia parásitos antiguos. Los investigadores se centraron en los orinales, que se utilizaban en interiores cuando las instalaciones al aire libre no estaban disponibles, asegurando que las muestras estuvieran libres de contaminación animal. Las heces y la orina humanas endurecidas conservadas a lo largo del tiempo proporcionaron una fuente única para analizar las prácticas de salud e higiene de los habitantes. La presencia de *Entamoeba histolytica*, un parásito protozoario que causa disentería amebiana, sugiere que los alimentos y el agua contaminados eran comunes en la región. La identificación de huevos de *Taenia* sp. indica que la carne poco cocida probablemente era un alimento básico en la dieta, a pesar de la baja prevalencia del parásito, posiblemente debido a prácticas de cocción exhaustivas. *Cryptosporidium* sp., un parásito zoonótico, señala la contaminación de fuentes de agua por animales domésticos, destacando la interconexión entre la salud humana y animal. Estos hallazgos desafían la creencia arraigada de que las innovaciones sanitarias romanas, como los baños públicos y los sistemas de alcantarillado, mejoraron significativamente la salud pública. A pesar de estos avances, la persistencia de parásitos intestinales sugiere que las medidas de saneamiento fueron insuficientes para prevenir la propagación de enfermedades. El estudio subraya las complejidades de la salud pública antigua y las limitaciones de las tecnologías de saneamiento históricas. Esta investigación llena un importante vacío en nuestra comprensión de la salud en Europa del Este durante el período romano. Al analizar desechos humanos preservados, el estudio ofrece evidencia directa de los desafíos de salud enfrentados por las poblaciones fronterizas romanas, brindando una visión más matizada de la vida en las provincias lejanas de la capital. Los hallazgos también tienen implicaciones más amplias para comprender la efectividad de las medidas de salud pública antiguas y la persistencia de enfermedades infecciosas en poblaciones históricas.